HISTORIA DE LOS BENDITOS
Sobre Gloria Bendita
Los Benditos.
Historia
Descubre la historia de los benditos, su originalidad y el sentimiento hacia la creación de su gran Restaurante Gloria Bendita Madrid.
En medio del bosque, Los Benditos continúan abrazando árboles y generando experiencias propias y ajenas cada año que pasa con mayor enjundia y en medio de un inquebrantable apego a sus raíces.
Es el suyo un raro equilibrio: el de volar sin perder el centro; y ya rozando la treintena, los cuatro en bloque transitan otros barrios con esa manera de hacer que sigue siendo única, exclusiva de su anárquica formación y parida a base de picar piedra, de hablar, de oír y de escuchar… de soñar mucho, de leer a otros, de reír con ganas y de hacerse mutuamente de sostén o contrapeso en el día a día
Si les llamas nunca sabes si contestarán desde Indonesia, Mexico, Cuba, Praga, La Carrera del Darro, Estambul, la Calle Santiago, New York o el barrio del Albaycín… embarcados en una odisea permanente que iniciaron de chicos y que mantienen siempre con un pié en el sur, envueltos en el sentir de los suyos y decididos a seguir creciendo en ese clima de arte puro, sin ambages, que les caracteriza y que quita el sentío.
Desde aquella plazuela en Graná, los vientos a veces huracanados les llevaron a la jungla londinense, y mas tarde al distrito Palacio en el Madrid mas castizo, pasando antes y después por medio mundo y un sinfín de playas. Ese debe ser su sino, batirse el cobre.
Y es que poca gente hay, aunque la hay, que como Los Benditos, más que por las aceras anden a diario entre el viento, el olor y el vértigo de los altos andamios de las flores, lo que no les quita saber pisar con pies de plomo si jarrea, ladrar si el ladrido suena a seguiriya, mirar directo a los ojos de la gente o zambullirse en la calma del alma.
“Me gusta por la mañana, después del café bebío, pasearme por La Habana, con mi tabaco
encendío”, entonan Morente y Sabicas mientras sube rabiosa y metálica una persiana en la calle
Santiago número 3, a un tiro de piedra de la Plaza Mayor, uno de sus lugares favoritos para
continuar abrazando árboles con su equipo.
¡¡¡Historia de los Benditos!!!